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Revisado médicamente
Revisado por Elena Vasquez, Health & Nutrition Writer ·
Última revisión: 25 de marzo de 2026
Descargo de responsabilidad médica: La información contenida en este artículo tiene únicamente fines educativos. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado antes de realizar cambios importantes en su dieta o estilo de vida, especialmente si tiene una afección médica.
La mayoría de las discusiones sobre el ayuno intermitente se centran en los protocolos diarios: 16:8, 18:6, OMAD. Pero hay un conjunto de investigaciones sobre el ayuno prolongado (ayunos de 24 horas o más) que sugieren notables beneficios metabólicos y celulares más allá de lo que pueden producir períodos de ayuno más cortos.
El ayuno prolongado no es para todos, no es apropiado para muchas personas y conlleva riesgos reales si se realiza sin cuidado. Esta guía es una descripción general con base médica de lo que muestra la investigación, para quién es adecuado y para quién no es adecuado el ayuno prolongado, y cómo abordarlo de manera segura, si corresponde.
¿Qué sucede en su cuerpo durante un ayuno prolongado?
El ayuno desencadena una cascada predecible de adaptaciones metabólicas y celulares:
**Horas 0 a 12:** La glucosa en sangre disminuye a medida que se utilizan las reservas de glucógeno. Gotas de insulina. La oxidación de grasas aumenta gradualmente.
**Horas 12 a 24:** Las reservas de glucógeno se acercan al agotamiento. El hígado comienza a producir cuerpos cetónicos a partir de ácidos grasos. Comienza a iniciarse la autofagia (autolimpieza celular). La hormona del crecimiento comienza a subir (protegiendo la masa muscular).
**Horas 24 a 48:** Cetosis completa. El cerebro pasa sustancialmente a utilizar cetonas como combustible. La autofagia ahora está significativamente elevada: las células reciclan agresivamente proteínas y orgánulos dañados. La insulina llega a su punto más bajo. Los marcadores de inflamación comienzan a caer.
**Horas 48–72:** Cetosis profunda. Los estudios muestran aumentos sustanciales en BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), una proteína asociada con la neuroplasticidad, el aprendizaje y la memoria. El sistema inmunológico comienza a eliminar selectivamente las células inmunitarias viejas o disfuncionales. Algunas investigaciones sugieren un importante "reinicio" del sistema inmunológico después de ayunos de esta duración.
**Fase de realimentación:** La forma de romper el ayuno es de vital importancia. La rápida reintroducción de carbohidratos después de un ayuno prolongado puede causar el síndrome de realimentación, un cambio potencialmente peligroso en los electrolitos (particularmente fosfato). Rompa suavemente los ayunos prolongados con pequeñas cantidades de alimentos de fácil digestión.
El ayuno de 24 horas es el punto de partida más accesible para quienes tienen experiencia con 16:8. Produce beneficios fisiológicos significativos, particularmente para la autofagia y la sensibilidad a la insulina, con un desafío manejable para la mayoría de los adultos sanos.
Beneficios potenciales respaldados por la investigación
**Autofagia y renovación celular:** El ayuno prolongado es el desencadenante dietético más poderoso conocido de la autofagia. La investigación realizada por Yoshinori Ohsumi (Premio Nobel 2016) estableció que la autofagia es fundamental para la prevención del cáncer, la prevención de la neurodegeneración y la longevidad. Si bien la autofagia ocurre en el ayuno 16:8, se amplifica sustancialmente en ayunos de 48 a 72 horas.
**Sensibilidad a la insulina:** Un solo ayuno de 48 horas produce mejoras significativas en la sensibilidad a la insulina que persisten durante varios días. Los estudios muestran efectos comparables a varias semanas de restricción calórica, logrados de forma aguda.
**Regeneración del sistema inmunológico:** Un estudio histórico realizado en 2014 por la Universidad del Sur de California (laboratorio de Valter Longo) encontró que el ayuno de 72 horas reducía el IGF-1 circulante, desencadenaba la destrucción de glóbulos blancos viejos y estimulaba la producción de nuevas células inmunes. Esto se estudió en pacientes de quimioterapia y mostró notables beneficios de resiliencia.
**Reinicio metabólico:** El ayuno prolongado puede "reiniciar" eficazmente los marcadores de salud metabólicos (triglicéridos, tamaño de partículas de LDL, marcadores inflamatorios) en personas con sobrepeso, con efectos que duran semanas después de un solo ayuno.
**Claridad cognitiva:** Muchos ayunadores experimentados informan una mayor concentración, claridad mental y un estado de ánimo elevado durante los ayunos prolongados, asociados con la producción de cetonas (las cetonas son un combustible cerebral altamente eficiente) y la elevación del BDNF.
“Kemoterapiden önce 72 saat boyunca oruç tutmak, sağlıklı hücreleri kemoterapi toksisitesinden korurken aynı zamanda kanser hücrelerini daha savunmasız hale getirir; bu, önemli terapötik etkileri olan dikkate değer bir bulgudur.”
— Valter Longo, Güney Kaliforniya Üniversitesi, Hücre Kök Hücresi, 2014
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¿Quién NO debería hacer un ayuno prolongado?
El ayuno prolongado está contraindicado (no es apropiado) para:
• **Cualquier persona con antecedentes de trastornos alimentarios**: el ayuno puede reforzar conductas desordenadas y, en todo caso, solo debe considerarse bajo supervisión clínica. • **Mujeres embarazadas o lactantes**: la restricción calórica durante el embarazo y la lactancia conlleva riesgos para el desarrollo fetal e infantil. • **Personas con diabetes tipo 1**: el ayuno causa desafíos complejos en el manejo de la insulina y riesgo de cetoacidosis diabética; El ayuno prolongado sólo debe realizarse bajo la supervisión de un endocrinólogo. • **Personas que toman medicamentos que requieren alimentos** (ciertos medicamentos para la presión arterial, metformina, algunos medicamentos psiquiátricos): consulte a su médico. • **Personas con bajo peso (IMC < 18,5)**: reservas insuficientes de grasa corporal para un ayuno prolongado seguro • **Niños y adolescentes**: los cuerpos en crecimiento tienen diferentes necesidades calóricas; El ayuno es inapropiado fuera de contextos médicos clínicos. • **Personas con ciertas condiciones médicas**: arritmias cardíacas activas, enfermedad renal o hepática grave, insuficiencia suprarrenal, entre otras.
**En caso de duda, consulte a su médico antes de intentar un ayuno prolongado.** Esta no es una precaución burocrática: el ayuno prolongado es fisiológicamente significativo y genuinamente contraindicado para una proporción significativa de personas.
Cómo hacer un ayuno de 24 o 48 horas de forma segura
**Preparación (1–2 días antes):** • Reducir los carbohidratos para facilitar la transición a la cetosis • Hidrátate bien • Coma su última comida normal la noche antes de comenzar. • Informe a alguien cercano a usted, especialmente para un ayuno de 48 horas.
**Durante el ayuno:** • Beba abundante agua: 2,5 a 3,5 litros por día • Se recomienda encarecidamente la suplementación con electrolitos para ayunos de más de 24 horas: sodio (½ cucharadita de sal marina en agua), potasio (¼ cucharadita de sal ligera/cloruro de potasio) y glicinato de magnesio (200 a 400 mg al día). Estos previenen los dolores de cabeza, la fatiga, los calambres y los mareos ('gripe del ayuno') que hacen que la mayoría de las personas abandonen el ayuno prematuramente. • El café negro y el té natural generalmente se consideran aceptables durante el ayuno (sin impacto calórico ni insulínico). • Es aconsejable descansar, especialmente el día 2. No se recomienda el ejercicio extenuante durante un ayuno de 48 horas. • Espere: hambre en oleadas (no constante; las hormonas del hambre son episódicas), posible dolor de cabeza leve el día 1 (generalmente relacionado con los electrolitos), aumento de la claridad mental para el día 2 en la mayoría de las personas.
**Romper el ayuno:** • Romper un ayuno de 24 horas con una comida normal; no se requiere ningún protocolo especial • Rompa suavemente un ayuno de 48 horas: comience con caldo de huesos, una pequeña cantidad de proteínas de fácil digestión (huevos, pescado) o verduras cocidas. Evite grandes cargas de carbohidratos como primera comida después de un ayuno prolongado. Espere de 1 a 2 horas antes de una comida más completa.
La razón más común por la que fracasan los ayunos prolongados es el agotamiento de electrolitos, no la falta de fuerza de voluntad. Un protocolo adecuado de electrolitos (sodio, potasio, magnesio) transforma la experiencia drásticamente. La mayoría de los relatos de que el ayuno es insoportable provienen de personas que ayunaron únicamente con agua.
Conclusiones clave
El ayuno prolongado no es una práctica necesaria o apropiada para todos, ni la evidencia sugiere que deba serlo. Los importantes beneficios para la salud de un ayuno constante 16:8 o simplemente de una dieta de alta calidad están disponibles sin las exigencias de ayunos de varios días. Sin embargo, para las personas sanas que tienen curiosidad, autorización médica y preparación adecuada, un ayuno de 24 o 48 horas es una intervención segura y bien estudiada con un perfil distintivo de beneficios que los protocolos más cortos no pueden replicar por completo.
Preguntas frecuentes
¿Perderé músculo durante un ayuno prolongado?▼
¿Con qué frecuencia puedo hacer ayunos prolongados?▼
¿Puede el ayuno prolongado curar enfermedades?▼
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Escrito por Elena Vasquez, Health & Nutrition Writer. Publicado el 8 de marzo de 2026. Última revisión 25 de marzo de 2026.
Política editorial: Todo el contenido se revisa para garantizar su precisión y se actualiza cuando surge nueva evidencia. Los artículos de salud incluyen un descargo de responsabilidad médica y son revisados por profesionales calificados.
Sobre el autor
Covers metabolic health, intermittent fasting and the gut microbiome, focused on summarising evidence in plain language.